En Villa Alegre son cuarenta y dos las Juntas de Vecinos pero no todas están activas

Juntas de Vecinos y Uniones Comunales, organizaciones que debieran ser el principal interlocutor con un gobierno comunal

Oficialmente en Villa Alegre, son cuarenta y dos las Juntas de Vecinos, pero de esas, no todas están activas y son menos las que pertenecen a la Unión Comunal de Juntas de Vecinos.

Situación preocupante, ya que son justamente estas organizaciones las  llamadas a convertirse en interlocutores válidos entre las autoridades comunales y los pobladores.

Pero esto no es algo nuevo, sino que se arrastra desde hace años y es frecuente escuchar el reclamo de los dirigentes, personas que asumen una gran responsabilidad sin un sueldo por ello, señalando que se sienten un poco dejados de lado, luchando solos contra la corriente.

Margarita Ramos, desde hace años que preside la Unión Comunal de Juntas de Vecinos, organización que debiera ser muy fuerte, pero que en la práctica enfrenta el problema de la falta de apoyo.

“Nosotros, tenemos reunión una vez al mes, pero, hay muchas Juntas de Vecinos, que simplemente no llegan, quizás porque optan por trabajar de manera independiente, pero creo que esto no es una buena opción, porque, hay mucha información que al final no reciben, como proyectos por ejemplo y nombro solo uno, la entrega  de kits de ampolletas de bajo consumo, pero si no vienen y se informan, al final no llegan a postular a beneficios como este “.

Y ese es claro, una de las tantas consecuencias de la desunión, lujo que  cuesta entender que se dé en una comuna de bajos recursos.

Pero esto va más allá. La ausencia de Juntas de Vecinos bien agrupadas y organizadas, termina dando espacio para que un barrio, un sector o una  comuna entera, no avance, ya que al no existir una contraparte  con apoyo ciudadano, mal las autoridades pueden saber cuáles  son las reales necesidades de los que en definitiva, son sus mandantes y hacer el trabajo que se les ha encomendado, es decir el bienestar general.

Ejemplo del deterioro que esto significa, se encuentran en todas partes: sedes sociales desmanteladas y abandonadas, plazas y plazoletas convertidos en basurales o verdaderos sitios eriazos, implementaciones deportivas, destruidas a poco de ser instaladas y todo esto porque no hubo quien levantara la voz para defenderlas.

Juntas de vecinos y Uniones Comunales, eslabones básicos en la organización de una comuna, agrupaciones que urge revitalizar, valorar y potenciar para que puedan cumplir con su objetivo y desempeñar el rol que se les ha encomendado, que como frecuentemente grafican quienes porfiadamente, siguen dando su tiempo y su trabajo por los demás, significa ser algo así como “Alcaldes chicos del barrio”, pero que necesitan con urgencia que sean los mismos vecinos que tomen de una vez por todas en sus manos el destino de sus propias comunas, fortaleciendo a estas organizaciones frente a autoridades temporales, para que estos últimos realicen correctamente la labor que se les ha mandatado.